Hace tiempo que no escribo. Estaba mejorando el software con el que analizo los mapas. He conseguido ver más cosas y más nítidas. En una de esas pruebas he visto algo muy curioso. Se trata de un sitio llamado El Pico de Casares. Un macizo colgado de una terraza que da al Ebro. Primero su ubicación:
Justo en ese punto entre Tudanca y Ahedo del Butrón el LiDAR da una imagen muy curiosa:
Hay claramente una muralla que además tiene una puerta. Se ve muy nítido en la imagen de openness. En la parte izquierda de la muralla se pueden ver lo que parecen restos cuadrados de construcciones:
Parece que hay más por todo el alto, aunque tienen muy poco relieve (apenas 10 o 20 centímetros) y habrá que confirmarlas sobre el terreno. En esta vista se aprecia muy bien el terraplén que hace de muralla, la puerta en el centro y los cuadraditos.
Datar eso es muy arriesgado, así que veamos qué vigilaban desde ahí arriba. En primer lugar el Ebro. No sé si el río en esa parte es muy interesante de vigilar, pero el cueto está colgado justo encima del valle. Más abajo veremos que, en realidad, del río solo se domina bien el tramo de Tudanca.
Pero dejando lo obvio, también podría vigilar más cosas. Un poco más adelante se pueden apreciar en el LiDAR lo que podrían ser dos castros antiguos. Los he etiquetado como Castro1 y Castro2:
Curioso, ¿verdad?
Midiendo la muralla
He sacado el modelo del terreno a medio metro de resolución y he medido la muralla con cortes perpendiculares. Estos son los números.
La muralla es una línea casi recta de unos 130 metros que va de norte a sur, de un cantil al otro. Cierra el cuello del espolón y deja dentro unas 2 hectáreas, a unos 1.000 metros de altitud. Por los otros tres lados no hace falta defensa: son cortados.
Hoy se levanta entre 40 y 90 centímetros sobre el terreno exterior y tiene unos 6 metros de base. La cresta es estrecha y aguda, más propia de un muro de piedra derrumbado que de un terraplén de tierra. Y por fuera, mirando a la meseta, que es por donde se llega andando, tiene una pequeña zanja de 4 a 6 metros de ancho y de 20 a 40 centímetros de profundidad. Muralla con foso delante del único acceso fácil.
Planta del Pico de Casares (relieve local del modelo del terreno a 0,5 m). En naranja, la muralla; en amarillo, el foso exterior; en rojo, la puerta; en azul, el borde del espolón. A–D son los cortes de la figura siguiente.
La puerta también se nota en los números. Si se recorre la cresta de sur a norte, hacia la mitad baja hasta unos 40 centímetros y, justo ahí, los dos tramos de muralla no están alineados: el tramo norte queda unos 5 metros más hacia dentro que el tramo sur. Más al norte hay otro punto igual de bajo, pero sin ese desplazamiento.
Arriba, cuatro cortes de oeste a este a través de la muralla (franja naranja): la cresta y, a su derecha, la pequeña zanja del foso. Abajo, la altura de la cresta (negro) y su posición (azul) a lo largo de la muralla; en rojo, la puerta.
¿Qué se ve desde ahí arriba?
Para no quedarme en impresiones he calculado la cuenca visual: todo lo que vería una persona de pie en cualquier punto del recinto, con el terreno desnudo, sin árboles, hasta 8 kilómetros.
El resultado tiene matices. Del Ebro solo se ve bien el tramo de Tudanca, a unos 3 kilómetros al oeste; el resto del cauce queda escondido en el fondo de su cañón. Lo que sí se domina es la meseta que rodea el pico, los corredores que bajan hacia Tubilleja y Barrio la Cuesta y el valle que va hacia Ahedo y Porquera del Butrón. Y desde el borde norte del recinto se ven Castro1 y Castro2.
Cuenca visual desde el recinto (en amarillo), calculada con un observador de 1,7 m en cualquier punto del espolón, sin vegetación y hasta 8 km. En azul, el Ebro; en verde, los tramos del río que se ven. Pueblos y cauce tomados de OpenStreetMap.
Más que el río en sí, parece controlar los pasos y las tierras de alrededor.
¿Son castros Castro1 y Castro2?
Aquí toca ser prudente. En Castro1 no he encontrado muralla ni foso: los cortes dan laderas suaves y continuas. Sí hay un anillo de unos 10 metros con el borde un poco levantado que podría ser el zócalo de una cabaña circular.
Castro2 es más dudoso. Los anillos que se ven son cinco o seis bandas paralelas, con la misma separación, que se cierran en V hacia el sur y siguen abiertas hacia el norte. Es justo el dibujo que dejan las capas de caliza en la punta de un pliegue, y en la ladera de al lado se ve lo mismo. Sin pisar el sitio, yo no me atrevería a llamarlo castro.
Castro2 en relieve local a 0,5 m: bandas concéntricas regulares que se repiten en la ladera vecina, como las capas de caliza.
¿Podría ser otra cosa?
Un muro recto en un alto también puede ser una cerca de ganado o una linde moderna. Pero aquí hay varias cosas que no encajan con eso: es la única barrera recta que va de cantil a cantil, tiene foso por fuera y las lindes de la meseta de al lado son curvas e irregulares. Tampoco parece romano: no hay esquinas redondeadas, ni planta de naipe, ni foso en V. Lo más razonable es un castro de espolón, probablemente de la Edad del Hierro, pero sin cerámica ni excavación no se puede datar.
Cómo lo he hecho
He usado los datos LiDAR del PNOA (cobertura de Castilla y León de 2025). Con ellos he generado un modelo del terreno a medio metro y varias visualizaciones: openness, relieve local y sombreado multidireccional. Las medidas salen de cortes sobre ese modelo, y la cuenca visual, de un modelo remuestreado a 10 metros. Los pueblos y el cauce del Ebro están tomados de OpenStreetMap. Todo es prospección a distancia: nada de esto está comprobado todavía sobre el terreno.
¿Y ahora qué?
Para quien quiera ir a verlo, la puerta está en las coordenadas UTM 30N (ETRS89) 444 139 E, 4 745 020 N (42,8557 N, 3,6837 O), a unos 1.000 metros de altitud. Sobre el terreno habría que mirar si la cresta de la muralla es un cordón de piedras y si en el alto aparece cerámica.








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