Red de ciudades cántabras en Pesquera de Ebro… ¿y un fortín romano?

 




Para encontrar a los cántabros hay que ir río arriba. Esto lo demostré en el artículo anterior. Los romanos lo entendieron rápido. Plinio cuenta que el Ebro nace cerca de Iuliobriga, en territorio cántabro, y que toda esa frontera era zona caliente. A nosotros nos viene mejor seguir el río con un mapa LIDAR delante. Yo lo he venido haciendo aguas arriba durante meses. Manzanedo, La Dulla, Valdelaguna, Brizuela. Y antes o después tenía que tocar lo que voy a contarte hoy: Pesquera de Ebro.


Pesquera está en el corazón del cañón del Ebro, a media hora en coche al norte de Burgos capital. Justo donde el río deja de ser un río de montaña y empieza a comportarse como un río adulto. Por aquí debía de estar la frontera entre cántabros, túrmogos y autrigones. Y aquí hay una red de pequeñas ciudades en alto que se ven entre sí. Algunas ya están catalogadas. Otras las hemos descubierto en este blog.


Y luego está La Mota. 

Pero a La Mota llegaremos al final, porque La Mota merece su propia historia. Tienes que leer hasta el final para llegar a La Mota que es lo interesante. Spoiler: hablo de romanos.

Antes de nada, tengo que contarte que he analizado todo esto con EasyLidar with AI. Un software para mac que permite tratar ficheros LiDAR de forma muy fácil y además utilizas los últimos modelos de IA para interpretar qué es lo que hay allí. Los resultados que describo a continuación son el fruto del trabajo conjunto de la IA y yo. ¿Alucinará la IA? ¿Alucinaré yo? Lo dejo a tu criterio. En cualquier caso, tienes el software en la mac apple store por si quieres hacer este tipo de ejercicios como hago yo.


El terreno

Nos preparamos primero el mapa LIDAR de toda la zona para hacernos a la idea. Diez kilómetros por doce. El cañón del Ebro corta el páramo en dos como un cuchillo:


LIDAR general de la zona de Pesquera de Ebro (10×12 km).

 

El río baja serpenteando, hace una herradura impresionante en el centro y sigue su camino al noreste. Si superpongo la red de drenaje sobre el LIDAR se ve aún más claro:

Red de drenaje superpuesta al hillshade.


 
Sobre los páramos que rodean el cañón es donde está la historia. Mesetas calcáreas a 900 y pico metros, llanas como una mesa, perfectamente defendibles.


Lo que ya estaba documentado

La Junta de Castilla y León tiene catalogados 34 yacimientos arqueológicos en este cuadrado. Cuatro de ellos son ciudades en alto del Hierro:
Castro de Socueto — al sur del cañón. Hierro I y II.
Pico Casares — extremo nordeste. Hierro I y II.
Siero — al sur. Hierro I, romano tardío y secuencia medieval.
El Castillo — al noroeste. Romano altoimperial, tardorromano y medieval.


Mira cómo se ve Siero por dentro:

LIDAR del Castro de Siero, catalogado por la Junta.


 
Cinco anillos concéntricos rodeando un núcleo elevado. Mira ahora El Castillo, enfrente de Orbaneja:

LIDAR de El Castillo, catalogado.


 
Mismo patrón. Apunta esto, porque nos va a servir luego.


Las ciudades que no están documentadas por la JCyL

Una palabra rápida sobre el método antes de empezar: todo lo que viene a continuación se ha procesado con el PNOA LIDAR del Instituto Geográfico Nacional (la nube de puntos pública, 1-2 puntos por metro cuadrado, resolución del modelo digital del terreno a 1 m por píxel). Sobre esa nube he generado con EasyLidar las cinco visualizaciones canónicas que se usan en arqueología para detectar restos: hillshade multidireccional (MHS), Sky-View Factor (SVF), openness positiva y negativa (OPN+/-), Simple Local Relief Model (SLR) y composite VAT. Los parámetros están adaptados a karst calcáreo: radio de 5 m para SLR y openness, que es lo que recomienda la literatura para restos finos sobre sustratos plegados como los Páramos de la Lora. Con radios mayores el plegamiento estratigráfico se traga la señal antrópica. Esto no creas que lo sabía yo, lo ha investigado la IA.

Para que un rasgo se considere candidato fiable lo cruzo siempre con: vuelo americano AMS 1956-57 (descarta origen agrícola moderno), ortofoto PNOA actual, MTN25 con toponimia, y el inventario arqueológico de la JCyL vía WFS. Si confluyen, lo marco. Si no, lo dejo abierto. Te lo cuento porque importa: la diferencia entre ver un castro y ver un cerro destacado es qué visualización estás mirando y con qué parámetros.


El Castro de los Mozos

El más espectacular. En el MTN25 aparece como "Castro de los Mozos", cota 1002. La Junta no lo tiene fichado. Hallazgo nuevo.


Castro de los Mozos sobre el espolón triangular.


 
Lo que se ve en el LIDAR (vista compuesta SLR + slope a radio 5 m): un espolón triangular a 986 m con perímetro nítido en sus cuatro flancos. Los tres flancos exteriores caen en cantil de pendientes sostenidas de 70-80 grados al cañón del Ebro y a sus tributarios. Defensa natural absoluta. El único flanco accesible es el oeste, y ahí es donde está la firma antrópica.
Tracé un perfil topográfico transversal de 500 m sobre el flanco oeste a alta resolución (paso de 1 m). El resultado es la firma defensiva castreña canónica multilínea, leída de fuera hacia dentro:
  • 0 a 120 m: talud exterior, ascenso de 12 m de altura, pendiente moderada. Primera línea.
  • 120 a 204 m: foso, descenso de 13 m con cota mínima 946 m frente a 959 m de los taludes adyacentes. Anchura total medida del foso: aproximadamente 80 m. Esas dimensiones excluyen origen erosivo, agrícola o kárstico.
  • 204 a 335 m: muralla / talud interior, ascenso de 46 m sobre el fondo del foso, pendiente sostenida 22-29 grados a lo largo de 130 m de proyección horizontal.
  • 335 m en adelante: plataforma habitacional, slope <2°, cota 991-993 m, longitud >400 m de plataforma plana.

Esa secuencia talud-foso-talud-recinto, con 13 m de profundidad de foso y 46 m de altura de muralla, no es geología natural. Es ingeniería defensiva castreña. El foso comparable solo lo conozco bien medido en Irueña (Salamanca), donde el equipo del CSIC documentó uno de >40 m de anchura.
Hice además un análisis funcional de línea de visión desde el centro del recinto al fondo del foso: distancia 400 m, y la muralla intercepta la visión a 18,7 m con un obstáculo de 30,6 m de altura. Una colina natural no produce ese patrón de bloqueo direccional. La muralla está cumpliendo función defensiva real: aísla visualmente a los defensores del exterior.

Interior de los Mozos: cumbre llena de puntitos. Cabañas castreñas in situ.


 
Y dentro del recinto, en SLR a radio 5 m, la cumbre amesetada aparece sembrada de decenas de puntitos: pequeñas microelevaciones positivas de 3 a 8 m de diámetro, distribuidas por toda la plataforma. Cada punto es la base derruida de una cabaña castreña de planta circular u oval, mampostería en seco. La densidad y distribución son las mismas que llevamos documentando en Manzanedo, La Dulla, Valdelaguna y Brizuela. Es la firma in situ de población castreña.


Ahí ha vivido gente. Bastante gente.


La Cerca

Topónimo en el MTN25 muy claro:

MTN25: La Cerca + La Coronilla + El Rebollar + La Corva.


 
"La Cerca" + "La Coronilla" + "El Rebollar" + "La Corva". Los topónimos hablan. La búsqueda nominal del término "Cerca" en el inventario JCyL devuelve recurrencia con cronologías Hierro y medieval: el topónimo es diagnóstico.

Anillos concéntricos en La Cerca.

 

En SLR a radio 5 m sobre el cerro central aparecen tres a cuatro anillos concéntricos que siguen las curvas de nivel del cerro. Vamos por partes con el dato técnico: en OPN-negativa esos anillos NO se manifiestan como depresiones oscuras profundas, lo que descarta foso castreño excavado. En SLR sí son rasgos positivos. Y en perfil radial S-N de 1,4 km de longitud y 84 m de desnivel, lo que sale es una serie de plataformas amesetadas progresivas separadas por escalones cortos, sin inversiones de pendiente (es decir, sin la firma talud-foso-talud típica de un cinturón defensivo). Eso significa que los anillos son aterrazamientos, no fosos.
Aterrazamientos pueden ser dos cosas: defensas castreñas escalonadas (típicas del NW peninsular) o bancales agrícolas que respetan el contorno. Para distinguirlas hago la validación analógica con un castro confirmado de la misma zona, que es la metodología canónica:

Siero (castro JCyL confirmado, Hierro + romano + medieval): mismo patrón de anillos concéntricos que La Cerca.


Siero está catalogado por la JCyL con cronología Hierro I + tardorromano + altomedieval + plenomedieval + bajomedieval + moderno. Su signatura LIDAR es exactamente la misma que la de La Cerca: cerro destacado con núcleo elevado central rodeado por aterrazamientos concéntricos. Patrón de castro reocupado durante mil años, donde los aterrazamientos defensivos castreños fueron reaprovechados como bancales agrícolas medievales y modernos. La piedra no se mueve.
Si La Cerca tiene la misma firma LIDAR que Siero (catalogado, Hierro confirmado), y a 1,7 km tenemos otro castro JCyL ("El Castillo", también con anillos similares), la analogía es razonable.
Lo que termina de inclinar la balanza es el AMS 1956:

Vuelo americano 1956 sobre La Cerca: parcelario intensivo en todo el entorno; el centro del cerro queda como matorral.


 
En 1956, todo el entorno del cerro está intensamente parcelado y cultivado. El centro del cerro, no: aparece como matorral. Cuando un campesino del 56 deja un trozo concreto sin cultivar en medio de una tierra trabajada al milímetro, la razón habitual es que el suelo está lleno de piedras antiguas que impiden el arado. Eso es lo que pasa cuando hay restos castreños justo debajo.
No me la juego sin pisar el terreno. Pero el conjunto de pruebas (topónimo + analogía LIDAR con Siero + aislamiento agrícola en 1956) pinta a ciudad reocupada, no a colina cualquiera.


Turzo

La candidata más débil porque encima del posible castro hay un pueblo medieval con su iglesia.

MTN25 de Turzo.


 
Aquí la dificultad técnica es real. El pueblo medieval/moderno —Turzo, con su iglesia de Santa María— ocupa la posición topográfica que habría sido del castro previo, y arrasa la signatura LIDAR del Hierro. Para intentar pillar algo subí (con el LIDAR) a la cumbre 940 al norte inmediato del pueblo, donde sería razonable esperar restos castreños no afectados por la edificación medieval.

LIDAR de la cumbre 940 al norte de Turzo: bedding planes calcáreos concéntricos. Geología, no fortificación.


 
Lo que aparece en SLR + OPN+/- son planos de estratificación calcáreos concéntricos: bedding planes geológicos. Cuando se aplica la matriz de tres vistas (OPN-neg + SLR + OPN-pos) que recomienda la literatura para distinguir antrópico de geológico en karst, esto da firma de plegamiento estratigráfico, no de muralla. Hay también algunos aterrazamientos sutiles que probablemente son agrícolas posteriores, pero no se identifica un cinturón defensivo claro.


Sospecho que hay castro debajo del pueblo, por toponimia y por posición estratégica. Pero el LIDAR aerotransportado a 1-2 puntos por metro cuadrado no llega a verlo bajo el caserío. Lo dejo apuntado para campo: con georradar o con prospección superficial puede que aflore algo. Para este artículo, lo dejo en sospecha baja.


Y ahora La Mota

La he dejado para el final. Vamos a ver estas alucinaciones.


El recinto

El topónimo en el MTN25 lo dice todo:

MTN25 del IGN: La Mota + Fuente de la Mota.


 
"La Mota" + "Fuente de la Mota". Mota significa cerro defensivo, motte feudal, ciudad fortificada. Solo lo usa la gente que ha visto fortificaciones.

LIDAR de La Mota: recinto ovalado con doble cinturón.


 
Lo que se ve en SLR a radio 5 m: un recinto ovalado de unos 400 × 280 m sobre un cerro destacado, con perímetro continuo dibujado como con un compás y doble línea defensiva concéntrica. La forma es un óvalo lenticular adaptado al cerro.

Zoom cerrado de La Mota: doble cinturón nítido.


 
Para entender la arquitectura del cinturón defensivo hice perfiles topográficos transversales (paso de 1 m) atravesando los anillos en dos caras distintas del recinto. Los datos:


Cara Oeste (transversal de 260 m, fuera→dentro):

  • 0-50 m: zona exterior, terreno natural en suave ascenso (886 → 889 m).
  • 50-115 m: primer talud defensivo, ascenso de 7 m con pendientes 6-12°. Cresta a cota 896 m.
  • 115-148 m: plataforma intermedia entre los dos cinturones, cota 896-899 m. Aquí no hay foso excavado: hay un espacio plano de unos 30-35 m de anchura entre las dos líneas.
  • 148-180 m: segundo talud defensivo, ascenso a 901 m.
  • 180-260 m: plataforma interior, ascenso suave hasta 903 m.


Diferencia total exterior-interior: 17 m de cota acumulada, distribuida en dos taludes consecutivos separados por una plataforma estrecha. Este patrón son dos taludes en escalera.


Cara Norte (transversal de 372 m, fuera→dentro):

  • 0-64 m: terreno exterior con leve depresión natural (890 → 889 m).
  • 64-115 m: ascenso pronunciado del primer talud, pendiente de hasta 18,8° en la zona crítica. Cota gana 7 m.
  • 115-153 m: ascenso continuado del segundo escarpe a 902 m.
  • 153-217 m: plataforma intermedia.
  • 217-372 m: plataforma interior estable a 903-904 m, slope <2°. Aquí cabe el campamento.


Ganancia total cara N: 14 m de altura acumulada en 150 m de proyección horizontal. La pendiente máxima de 18,8° es defensiva, no natural — un cerro calcáreo sin más raramente da escarpes así de uniformes y sostenidos.


Lo importante de estos perfiles es que confirman dos cosas técnicas que no se aprecian en una vista LIDAR estándar:


  1. El cinturón es doble: dos taludes consecutivos en escalera. Esto puede ser respuesta al sustrato calcáreo (excavar fosos profundos en roca caliza es muy costoso), o respuesta al terreno: aprovechar dos rupturas naturales del cerro y reforzarlas con talud y muralla, sin necesidad de excavar.
  2. La altura total del cinturón (14-17 m sobre el exterior) es considerable: equivale a la altura de un edificio de cuatro plantas, con dos escarpes consecutivos que tendrías que escalar para tomar el recinto. Defensa real, no simbólica.


Pero la prueba que me erizó el pelo es el vuelo americano de 1956:

AMS 1956-57: recinto perfectamente preservado, dos accesos zigzagueantes.


 
Recinto perfectamente preservado en 1956, perímetro continuo, plataforma cumbrera no cultivada por dentro, dos caminos zigzagueantes que suben al recinto. Y en la ortofoto de hoy sigue ahí, intacto:

PNOA actual: el recinto sigue intacto, doble cinturón visible incluso desde el aire.

 
En la ortofoto actual el doble cinturón se aprecia incluso desde el aire, marcado por una franja de matorral más densa que sigue la línea defensiva (la piedra del talud impide que se trabaje el suelo, así que prospera la zarza y queda dibujado el perímetro).
Tracé el polígono del recinto útil siguiendo la primera línea defensiva en contacto con el espacio interior. 11,1 hectáreas. No es un castro pequeño:

Vista del perímetro de La Mota con realce de bordes. Doble cinturón nítido.


 
Pero…
Pero hay algo que no encaja para ser un castro cántabro: no tiene puntitos.


¿Qué son los puntitos?
En los castros que llevamos viendo —Manzanedo, La Dulla, Valdelaguna, Brizuela, los Mozos— las cumbres aparecen literalmente sembradas de pequeños puntos brillantes en el LIDAR. Cada punto es la base derruida de una cabaña castreña.


Esto es el interior del Castro de los Mozos:

Interior de los Mozos: cumbre llena de puntitos.


 
Esto es otro castro candidato de la misma zona:

Interior del Castro 2: cluster denso de puntitos.


 
Y esto es el interior de La Mota a la misma escala:


Interior de La Mota: cumbre limpia.


 
Cumbre limpia. No la ocupan cabañas castreñas reconocibles.


¿Por qué no hay puntitos?

  • Despedregamiento agrícola durante siglos.
  • Reocupación medieval intensa que arrasó las cabañas.
  • Cabañas en aterrazamientos perimetrales, no en cumbre.
  • Nunca tuvo cabañas castreñas: no fue un castro permanente.


Pero en este blog nos gustan las batallitas
Y soñamos con encontrar campamentos romanos. Esta estructura puede encajar muy bien con un fortín romano. Tengo que decir que aquí el que aluciné soy yo. La IA al principio me decía que no.


El contexto histórico
Año 26 antes de Cristo. Augusto en persona se desplaza al norte peninsular para dirigir la guerra contra cántabros y astures. Establece su cuartel general en Sasamón. Ocho legiones, cincuenta mil hombres, tal vez ochenta mil contando todas las cuentas.
Sasamón está exactamente a una jornada de marcha al sur de Pesquera de Ebro. Treinta y tantos kilómetros en línea recta. Si los romanos avanzaron por este corredor —y lo hicieron— necesariamente dejaron una red de fortines y campamentos.
Tamaño y proporción
La Mota mide 11 hectáreas de área útil interior. La tipología que usa Costa-García clasifica los campamentos romanos así:

La Mota cae en G3 alto. Capacidad estimada: 2.700 a 4.400 hombres. Cinco a nueve cohortes. Media legión, o más, en formación cerrada.


La forma
Los manuales modernos cuentan que los campamentos romanos eran rectángulos perfectos con esquinas redondeadas, en forma de naipe La realidad en terreno irregular del norte peninsular es otra: los romanos adaptaban la forma al cerro. Ovalado-distorsionado es lo común. Eso es La Mota.
Las puertas
Aquí viene lo bueno. He recorrido el perímetro defensivo con el LiDAR y he encontrado tres puertas. No cuatro. Las tres convergen al centro del recinto formando un aspa que coincide con los tres ejes internos visibles en el SLRM realzado.

Las tres puertas en La Mota. La cara sur (X roja) tiene el cinturón continuo: no hay cuarta puerta.


 
Puerta NORTE
Acceso largo de 300 metros que desciende desde el noreste, atraviesa la doble línea defensiva con un codo y entra al recinto:

Puerta Norte de La Mota con la ruta del acceso (300 m).


 

Puerta OESTE
Aquí está el rasgo más interesante. La trayectoria del acceso, 164 metros, baja desde el noroeste y al cruzar la doble defensa hace un codo nítido entre las dos líneas:

Puerta Oeste de La Mota: codo claro entre las dos líneas defensivas. Posible clavicula romana.


 
Eso, en arqueología militar romana, parece una clavícula. La clavícula es un desvío curvo construido en la entrada para obligar al atacante a girar y exponer su flanco derecho —el que va sin escudo— a los defensores apostados sobre el agger. Es una solución defensiva concreta y muy específica. Es el rasgo más diagnóstico de campamento romano de las Guerras Cántabras, documentado en La Carisa, La Loma, Castarreño, Cildá y Espina del Gallego.


Si el codo de la puerta  oeste es realmente una clavicula, es el indicio más fuerte de origen romano que tenemos en este recinto.


Puerta ESTE
Acceso de 224 metros con codo similar al de la pueta oeste, entrando desde el sureste y atravesando la doble defensa:

Puerta Este de La Mota con la ruta del acceso (224 m).


 
Y la cara SUR
Por la cara sur NO hay puerta. He barrido todo el flanco con perfiles topográficos: el cinturón defensivo es continuo, sin interrupciones, con su cumbre uniforme entre 899 y 900 metros y descenso suave a los flancos:

Cara sur de La Mota: cinturón defensivo continuo, sin cuarta puerta.


 
¿Por qué no hay puerta sur? Porque al sur del recinto cae el barranco. Un acceso por el sur sería absurdo: te llevaría directamente al cantil del cañón. Los romanos no construían puertas hacia un precipicio.


Tres puertas también puede ser romano
Esto puede sorprender al que tenga grabada la imagen del campamento canónico de cuatro puertas en cruz. Pero la realidad arqueológica es otra. Las puertas podían variar de dos a seis y no estar centradas en los lados. El plan ideal se modificaba habitualmente para adaptarse al terreno y a las circunstancias. Si el campamento se construía sobre un afloramiento rocoso, seguía las líneas del afloramiento.


El esquema de cuatro puertas ortogonales es un ideal teórico, no una norma absoluta. Cuando había barrancos, ríos, crestas o cantiles, la puerta de ese flanco se omitía. Sentido común militar.


Casos documentados:

  • Espina del Gallego (Cantabria, en las Guerras Cántabras): castro indígena reocupado por guarnición romana, planta triangular con tres líneas defensivas, rampas y portillos distribuidos según el terreno, no en cruz canónica. Es el paralelo más cercano y más relevante para La Mota.
  • Milecastles de la Muralla de Adriano: solo dos puertas (norte y sur), no cuatro.
  • Epiacum (Whitley Castle), Northumberland: planta romboidal, defensa muy asimétrica con cuatro líneas de foso en general y siete en el flanco vulnerable.
  • Bewcastle: planta hexagonal sobre un afloramiento rocoso.
  • Cilurnum / Chesters sobre la muralla de Adriano: cinco puertas (variación funcional).
Tres puertas en La Mota, con la cuarta cara cayendo a un barranco, no es una excepción rara. Es exactamente el patrón de fortín romano adaptado al terreno que la literatura describe.


El trazado interno
Si el perímetro es romano, lo que hay dentro debería confirmarlo. Y al menos aumenta las sospechas. Aplicando realce de contraste sobre el SLRM aparecen subdivisiones geométricas:

Interior con realce de contraste: tres ejes convergentes y bandas paralelas.

Subdivisiones internas con realce de bordes: aspa de tres brazos y círculo central.



Lo que veo:

  • Tres ejes que convergen en un punto del centro-norte del recinto. Coinciden con las tres puertas trazadas — son los caminos internos que conectaban cada puerta con el centro. Si fuera el cruce canónico romano serían cuatro, pero como falta la puerta sur, son tres.
  • Bandas paralelas oblicuas equidistantes en la mitad superior del recinto, alineadas respecto al centro-sur. Esa es la signatura de las hileras de contubernia romanas.
  • Un círculo central destacado en la mitad inferior, a 70 metros al sur del cruce de los tres brazos. Diámetro 25-30 metros. Tiene volumen pétreo medible: cota 905 m frente a 901-904 m del entorno.


El círculo central, en su posición estructural —centro simbólico de la mitad sur, con el sector orientándose respecto a él— es donde correspondería el pretorio o la principia. Su forma circular y no cuadrada (que sería lo canónico romano) sugiere reaprovechamiento medieval: una motte feudal posterior, modesta, construida sobre la base del pretorio original. 


Posición estratégica

  • A una jornada romana de Sasamón, el cuartel general de Augusto.
  • Dominando visualmente el corredor del Ebro en su tramo del cañón.
  • A 1,4 km de La Cerca y de Turzo, mutuamente visibles.
  • Aislada visualmente de los castros catalogados (Mozos, Socueto, Siero, El Castillo). La Mota no se construye en función de la red castreña sino del corredor Sasamón-Cantabria. Lógica romana.
Resumen del caso
Razones para pensar que La Mota podría ser un fortín romano de las Guerras Cántabras:

  1. Posición topográfica canónica romana: cerro destacado y aislado, cumbre amesetada, dominio visual del valle.
  2. Forma ovalada con esquinas redondeadas, exactamente como los fortines romanos del norte peninsular adaptados al relieve.
  3. Perímetro de doble línea defensiva: fossa duplex + agger doble, ingeniería romana.
  4. Tres posibles puertas en posiciones concretas; cuarta cara cae al barranco, donde un romano no construye puerta.
  5. Codo de clavicula en las puertas oeste — el rasgo más diagnóstico de fortín romano de las Guerras Cántabras.
  6. Tres ejes internos convergentes que coinciden con las tres puertas: trazado de vías principales del fortín.
  7. Bandas paralelas oblicuas alineadas respecto al centro-sur: hileras de contubernia.
  8. Estructura central destacada con volumen pétreo, en posición correcta para pretorio o principia.
  9. Tamaño 11 ha = G3, vexillatio o cohortes (2.700-4.400 hombres).
  10. Cumbre limpia de puntitos castreños, compatible con campamento de tiendas.
  11. A una jornada romana de Sasamón, sobre la ruta natural del Ebro hacia Cantabria.
  12. Aislamiento visual de los castros catalogados: lógica romana, no castreña.
  13. Paralelo directo con Espina del Gallego (castro reocupado por guarnición romana en las propias Guerras Cántabras, con tres líneas defensivas y portillos en posiciones no canónicas).
Razones en contra:
  1. Topónimo "Mota" es claramente medieval, no romano.
  2. El círculo central, si fuera la principia, debería ser cuadrado, no circular. La forma circular tira a torre medieval.
  3. Los caminos zigzagueantes en el AMS 1956 son ambiguos — pueden ser romanos o medievales.
  4. Sin excavación, todo lo demás es inferencia.
  5. No hay paralelos directos de fortines romanos catalogados en el cañón del Ebro burgalés. La Mota sería el primero, lo que invita a la prudencia.
  6. Sobre todo, que he llegado hasta aquí un sábado aburrido en busca de emociones.
¿Y si no es un fortín romano? Lo más probable sería una motte feudal medieval sobre castro reocupado, donde el despedregamiento agrícola y la fase medieval han borrado las cabañas castreñas. En cualquier caso La Mota sería un yacimiento arqueológico no catalogado de primer orden.


Pero ya digo: en este blog nos gustan las batallitas. Y soñamos con encontrar campamentos romanos en el corredor del Ebro. Si el codo de puerta oeste es una clavicula, La Mota podría ser el primer fortín romano de las Guerras Cántabras documentado en el cañón del Ebro burgalés. Voy a ir a verla pronto en persona. Cuando vuelva, te lo cuento aquí.

Si no lo es, la IA y yo nos habremos pegado una fumada y habremos aprendido cometiendo un error, que es la mejor forma de aprender.

Mientras tanto, otra ciudad más. Cuatro, en realidad. Y una que tal vez no sea ciudad sino acampada. Y el patrón se repite, kilómetro tras kilómetro, río arriba, no es casualidad. Es una historia que alguien decidió olvidar y que el LIDAR nos está obligando a recordar.



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